Las cuentas de las apps de domicilio no dan

Entre el 15% y el 35% de cada pedido se va en comisión — y encima el cliente es de la app, no tuyo. Para muchos restaurantes eso convierte el canal que más crece en el que menos margen deja. La salida no es renunciar al domicilio: es tener domicilios propios, con tus canales, tus repartidores y tu relación con el cliente.

El módulo completo, de la caja a la puerta

Pedidos por tus canales

WhatsApp con bot que arma el pedido y menú web propio: los dos entran directo a caja y cocina, sin comisión por venta.

App del repartidor

Cada repartidor entra con su teléfono y PIN — sin descargar nada de una tienda de apps — ve sus entregas, marca en camino y confirma con foto de entrega.

El cliente rastrea su pedido

Al salir el domicilio, el cliente recibe por WhatsApp un enlace para seguirlo — menos llamadas de “¿ya viene?”.

Cuadre de efectivo por repartidor

El sistema sabe cuánto efectivo recaudó cada quien y el método REAL con que pagó el cliente (lo confirma el repartidor al entregar). El cierre de la noche cuadra al peso.

Direcciones que no se vuelven a teclear

Las direcciones de cada cliente quedan guardadas con su barrio, su edificio y hasta la tarifa de domicilio que se le cobró la última vez — el siguiente pedido sale en segundos y la tirilla imprime el destino completo, con apartamento y todo. El buscador de direcciones ayuda a capturarlas bien desde el primer pedido.

¿Dónde viene? El módulo de domicilios con app de repartidor y rastreo está incluido en el plan Restaurante ($249.000/mes). En el cotizador lo armas según tu operación.

Monta tus domicilios propios

Te mostramos el flujo completo: el pedido entra por WhatsApp, la cocina lo prepara, el repartidor confirma con foto y el efectivo cuadra solo.